Recibimos a Alexis Tsipras, entonces candidato a primer ministro, tras su participación en el cierre de la Asamblea ciudadana Sí se puede, donde fue acogido por el calor y la ilusión de cientos de simpatizantes de Podemos. Cansado pero contento, nos dedica unos minutos para hablar de la situación del país heleno y de su entonces todavía incierto futuro en las elecciones que estaban por venir

Hoy ha sido un día muy importante para nosotros: la constitución formal de nuestro partido. ¿Qué impresiones le ha dejado el día de hoy?

Ha sido una experiencia muy importante y un honor poder contribuir con mi aportación a todo este proceso. Estoy impresionado, he visto algo nuevo, muy fresco, nacido al calor de las plazas y que incluye toda la riqueza social de España. Lo que más me ha sorprendido es la implicación de gente muy joven; hay una enorme diferencia entre los partidos de la izquierda tradicional y, por otra parte, la juventud de izquierdas. Espero que todo esto nos conduzca al éxito.

Una de las cosas que más nos preocupa en los países del sur de Europa es el TTIP, el tratado de libre comercio con Estados Unidos. ¿Podrías explicarnos que consecuencias crees que este tratado tendría específicamente para los países del sur?

Es uno de los temas más preocupantes para los países del sur de Europa. Se trata de un acuerdo que revela una profunda falta de democracia y del que la gran mayoría de los países de la Unión Europea desconoce su contenido. Un acuerdo comercial entre las grandes empresas multinacionales que se sitúa por encima de cualquier derecho social y de cualquier Constitución. En este sentido, es necesario que la izquierda europea haga una campaña para informar de las consecuencias del acuerdo. Se necesita más información en todos los sentidos.

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En el marco de estas luchas por acabar con estos elementos de la economía que tienen implicaciones dramáticas en la vida de las personas, nos encontramos con que es más fácil el aspecto de la denuncia y la exigencia, que el aspecto de la capacidad que tenemos de presión. En un continente donde hay veintisiete millones de desempleados y en el que el paro juvenil afecta especialmente a nuestros países ¿Qué tipo de medidas podemos adoptar desde el sur para coordinarnos y ejercer nuestra capacidad conjunta a la hora de abordar el problema del desempleo a escala continental?

El desempleo es un problema que se encuentra en la raíz misma del pensamiento neoliberal. Ahora mismo nos encontramos con un problema constitucional que requiere un cambio profundo en todas las políticas de la administración pública para lograr la creación de nuevos puestos de trabajo. Por ello, en el programa de SYRIZA hablamos de la necesidad de un New Deal en toda Europa, nuestro programa no se limita a la denuncia de la austeridad, sino que propone medidas concretas para la creación de empleo principalmente para la juventud, algo que puede conseguirse a través de la colaboración del Banco Europeo de Inversiones.

Una vez que hemos comprobado que la austeridad es injusta con las mayorías sociales. ¿Qué podemos ofrecerles a esas mayorías en lugar de la dieta del neoliberalismo?

En primer lugar, debemos estar de acuerdo en que no podemos afrontar la crisis actual mediante la caza de inversores a través de las privatizaciones, ésta es una medida neoliberal que ha demostrado su fracaso a la hora de afrontar los grandes problemas originados por la crisis en la que nos encontramos desde el 2008. El único modo de reactivar la economía es aumentar la demanda a través del incremento de la inversión pública, una medida que también atraería las inversiones privadas y cuyo éxito quedó probado durante la crisis de 1929 al otro lado del Atlántico. Dado que hoy en día es imposible hablar de una economía a nivel nacional, puesto que nos encontramos en una economía unitaria europea en el que ningún país tiene en sus manos la política monetaria, sino que la política monetaria de todos los Estados de la Unión Europea pertenece al BCE (Banco Central Europeo), es necesario llevar a cabo un programa de inversiones públicas a nivel europeo, algo que podría realizarse a través de una serie de movimientos conjuntos del BCE y el BEI (Banco Europeo de Inversiones). El BCE puede proporcionar liquidez mediante la compra masiva de bonos del BEI, la supervisión política de la Comisión Europea y el acuerdo de los veintiocho Estados miembros puede conducir al BEI a realizar inversiones concretas para el desarrollo, el fortalecimiento de la demanda y la creación de empleo. El porcentaje del paro juvenil en los países del sur de Europa es un porcentaje trágico e inadmisible, ninguna sociedad puede avanzar con un 60% de jóvenes en paro.

Uno de los problemas con los que nos enfrentamos en Europa, pero también en muchos otros lugares, es el de la relación entre los poderes económicos y los poderes políticos, obviamente una relación muy compleja. Algo que ocurre muy a menudo es que las personas tienen miedo de la reacción de los mercados a una posible victoria electoral de una fuerza como SYRIZA en Grecia o quizá también de una fuerza como Podemos en España. ¿Qué podemos decirles a estas personas que temen una victoria electoral por la posible reacción de los mercados?

Los mercados hacen su trabajo, se mueven únicamente por sus propios intereses. Ahora bien, también nosotros debemos hacer nuestro trabajo y mirar por el interés de nuestros pueblos. No podemos esperar que los mercados abracen un proyecto que va a limitar sus ganancias para transferirlas a la sociedad, que quite el peso de los hombros de la sociedad para transferirlo a los mercados. Los mercados serán hostiles al cambio tanto en Grecia como en España, más aún durante el periodo en el que no se haya tomado una decisión política valiente acerca de la deuda pública de nuestros países. Mientras tengamos una deuda tanto económica como socialmente insostenible, los mercados temerán la posibilidad de una nueva quiebra y, anteponiendo el riesgo al crédito, seguirán siendo hostiles hacia nuestras economías. En este sentido, debemos tomar las decisiones necesarias para superar la presión y la angustia procedente de los mercados. Llega un momento en que debemos decidir cuáles son nuestras prioridades, ¿es la política la prioridad?, ¿son las necesidades de la sociedad?, ¿o la prioridad son las ganancias de los mercados? Nosotros creemos que es el momento de dar prioridad a la política, solo entonces los mercados se calmarán viéndose obligados a bailar al ritmo al que nosotros toquemos los tambores. Los mercados han de adaptarse a los ritmos que la política establece para la economía.

¿Qué valoración haces de la aparición de una fuerza política como Podemos?

Podemos tiene una importancia decisiva por dos razones. En primer lugar, con el ascenso de una fuerza mayoritaria que tiene como meta estratégica alcanzar el poder en España para poner fin a la austeridad, SYRIZA deja de estar sola en Europa. Esto abre la posibilidad de una coalición amplia que, ofreciendo una alternativa realista, consiga cambiar la correlación de fuerzas. Ya lo he dicho hoy: van a tener que dejar de preguntar qué vamos a hacer cuando Merkel nos diga “no”, y empezar a preguntar a Merkel qué va a hacer ella cuando SYRIZA y Podemos formen gobiernos que le digan “no”, abandonando los programas de austeridad. La segunda razón por la que la aparición de Podemos resulta especialmente importante es porque ofrece una perspectiva alternativa acerca de la participación del pueblo en todo lo común a partir de métodos de democracia directa. Podemos no es una formación política tradicional, es una formación que surgió espontáneamente a partir de los movimientos sociales y que procura, de una forma moderna, introducir en la política a los ciudadanos que durante los últimos años se encontraban desencantados con el sistema político actual. Ya veremos cuál es el resultado de todo esto, pero en mi opinión es un experimento que vale la pena continuar, un movimiento autentico y espontaneo que quiere profundizar la relación de los ciudadanos con la política, profundizar la democracia y ganar la confianza perdida de los ciudadanos en el sistema político.